Arrancamos una serie de entrevistas para analizar la situación del sector inmobiliario en 2026, en este caso sobre el sector terciario, con Mikel Echavarren, presidente y CEO Spain & Portugal de Colliers.
Comenzamos una nueva serie de entrevistas sobre la situación del sector inmobiliario en este recién comenzado 2026, hoy enfocada en el sector terciario, de la mano de Mikel Echavarren, presidente y CEO Spain & Portugal de Colliers, la compañía de servicios de asesoramiento y gestión de inversiones en ‘real estate’que opera en 70 países con más de 22.000 profesionales.
Con casi 40 años de experiencia en el sector inmobiliario, Mikel Echavarren es experto en transacciones de carteras de NPL, fusiones y adquisiciones y transacciones inmobiliarias. Ha gestionado reestructuraciones financieras que suponen más de 10.000 millones de euros de deuda de promotoras inmobiliarias, empresas constructoras y de servicios.
¿Cómo ve el mercado inmobiliario español en 2026, especialmente el sector terciario y, en particular, los locales comerciales prime en las principales ciudades?
Los factores que mueven al mercado inmobiliario de inversión en España son el crecimiento demográfico, el aumento del consumo y la fortaleza del turismo. Por ello, este año destacarán significativamente la inversión en hoteles, en residencias de estudiantes y en centros comerciales dominantes, en activos terciarios, junto con activos logísticos e industriales en renta. La actividad de promoción de residencial para la venta seguirá creciendo y el parque de vivienda en alquiler en manos de los fondos se convertirá, a medio plazo, en viviendas vendidas a usuarios y particulares, destruyendo en su mayor parte el parque de build to rent desarrollado en los últimos años.
Los locales prime en las principales ciudades incrementan el interés de los inversores, pero representan un porcentaje muy pequeño de la inversión total. La inversión en centros de datos seguirá centrada en suelos con potencia real, en la construcción de nuevos activos y en las transacciones de pequeños centros de datos en funcionamiento. Estimamos que la inversión total se sitúe entre 17 y 20 mil millones de euros.
¿Qué se está haciendo bien en política de vivienda? ¿Qué se debería corregir?
Se está haciendo bien la colaboración público-privada para el desarrollo de vivienda asequible en renta en diversas administraciones públicas, y la flexibilización de usos para poder construir vivienda protegida, destacando muy significativamente la Comunidad de Madrid y Andalucía.
También es positiva la intervención del ICO en la financiación de este tipo de proyectos a través de préstamos a 35 años y de la aportación de capital. Se está haciendo mal, muy mal, la aplicación de la Ley de Vivienda, nefasta para facilitar el acceso a la vivienda en alquiler; las limitaciones de rentas y la declaración de zonas tensionadas, que hunden en mayor medida las expectativas de los jóvenes respecto a su emancipación. También es errónea y nociva la comunicación de todo tipo de ocurrencias populistas dirigidas a limitar los derechos de los propietarios de viviendas en alquiler, la protección de la ocupación y el incremento de la inseguridad jurídica de los inversores y propietarios, que provoca una contracción significativa de la oferta.
Por último, las políticas migratorias de puertas abiertas, con crecimientos demográficos anuales superiores al medio millón de personas, imposibilitan que cualquier medida pueda tener un efecto significativo en resolver este problema.
¿Cualquier otra clave relevante del sector?
Las políticas dirigidas a la limitación de rentas de las viviendas en alquiler son un desastre para resolver el problema de acceso. Lo dijimos hace cinco años y nos reiteramos de nuevo. Provocar un acentuado desequilibrio en los contratos de alquiler en favor de los inquilinos provoca justamente el efecto contrario del que se dice pretender: la contracción de la oferta, que provoca a su vez el incremento de las rentas y/o del parque de viviendas vacías. La inoperancia de las administraciones públicas en los últimos veinte años respecto al desarrollo de vivienda asequible no puede taparse señalando a falsos culpables, como chivos expiatorios, los fondos, los caseros, los apartamentos turísticos o los de corta estancia. Provoca sonrojo escuchar políticas de acoso a los propietarios de quienes desertaron de sus responsabilidades en la construcción de viviendas asequibles. El problema de acceso a la vivienda seguirá empeorando mientras nuestros gobernantes actúen más como agitadores populistas que como gestores inteligentes de un problema muy complejo que requiere, sí o sí, dar confianza a los propietarios e inversores.