La gerente de DN INMO analiza la situación de la vivienda en Navarra y las perspectivas de cara al futuro, y explica las principales demandas del sector.
En un momento en el que el problema de acceso a la vivienda continúa agravándose, con los precios al alza y una oferta que sigue bajando y es incapaz de responder a la demanda, Diario de Navarra publicó el día 9 un suplemento especial de 48 páginas que recoge este y otros muchos retos a los que se enfrenta el sector.
Nuestra gerente, María Aizpún, fue una las voces expertas que participó en este especial. Hoy queremos contaros su visión, ampliada, y entrar al detalle de las principales cuestiones que afectan al sector.
“La compraventa de vivienda se encuentra en cifras récord y los precios ya superan los de 2008 en muchos lugares. La demanda creciente desborda a la oferta, la cual se reduce de manera sostenida. El gap de vivienda es cada vez mayor y la falta de medidas orientadas a favorecer el desarrollo de más vivienda nueva o reconversión de otros inmuebles en vivienda solo dejan entrever un problema habitacional cada vez mayor”. Así ve María Aizpún la situación del sector en Navarra, y pone como ejemplo que «en algunos barrios de la capital foral la oferta disponible se ha reducido un 50% en menos de 5 años”.
Explica también que “la congelación del Euribor aporta cierta estabilidad al panorama hipotecario donde la guerra comercial podría llegar a su fin”.
NUEVAS TENDENCIAS
María Aizpún también cuenta las nuevas tendencias que están aflorando: “Los compradores están buscando viviendas que se adapten a diversas necesidades: teletrabajo, ocio en casa, espacios de fitness o emprendimiento. Este tipo de demanda ha crecido notablemente entre generaciones más jóvenes (millennials / Gen Z). Los promotores estarán obligados a diseñar o destacar inmuebles con versatilidad, buenas conexiones, espacios exteriores, y zonas de uso flexible. Barañain, Lezkairu, Salesianos, son testigos de estas nuevas tendencias«.
Añade que “la eficiencia energética es un factor decisivo para compradores e inversores: uso de materiales sostenibles, menor consumo, rehabilitación de edificios, y revalorización a futuro. Y conscientes de que el Big Data, la IA y la realidad virtual/realidad aumentada ya están transformando cómo se buscan, muestran y gestionan los inmuebles, las agencias y promotoras estaremos obligados a invertir en experiencia digital y gestión tecnológica”.
PERSPECTIVAS FUTURAS
En cuanto a las perspectivas futuras del sector, explica que “mientras no se aborden medidas que impulsen la oferta de vivienda de manera enérgica, el gap de vivienda nos situará en un escenario de tensión continuada donde es probable que se consolide una desaceleración de las compraventas por falta de oferta y aumento de precios”. A esto se suma, según nuestra gerente que “persisten los riesgos que emergieron en la etapa post covid: costes de construcción altos, tipos de interés sensibles y sobrerregulación del mercado de la vivienda”.
En Navarra, María Aizpún espera “un mercado de compraventa con mayor dinamismo que la media nacional próximamente y con precios más contenidos, aunque ligeramente al alza. Las zonas tensionadas seguirán afectando negativamente la oferta de vivienda en alquiler, lo que podría reforzar la oferta en compraventa, manteniendo una actividad inmobiliaria dinámica, pero con un entorno regulatorio más exigente”.
LAS DEMANDAS DEL SECTOR
María Aizpún tiene muy claro qué está demandando el sector: “Para empezar, más oferta de vivienda nueva y mayor flexibilidad. Hay escasez de suelo y retrasos urbanísticos, por lo que se debe abordar y flexibilizar el desarrollo de suelo para garantizar plazos acordes a la emergencia habitacional que vivimos. La reconversión de locales y oficinas a vivienda debe ser una herramienta flexible, rápida y extendida”.
También cita, en este sentido, “mano de obra y materiales a precios sostenibles. El aumento de los costes de construcción y la falta de personal cualificado están afectando a márgenes y plazos”
Finalmente, reclama “mayor estabilidad y claridad regulatoria. Las nuevas leyes de vivienda y las zonas tensionadas generan incertidumbre en propietarios de vivienda en alquiler (más del 90% son pequeños propietarios). También en promotores e inversores. Lo que se pide es un marco legal más estable para proteger la propiedad privada, facilitar financiación y planificación a largo plazo”.
En resume, concluye, “el sector busca seguridad jurídica, capacidad de construir más y más asequible, y flexibilidad para abordar una emergencia habitacional creciente”.